Sunday, May 21, 2006

Noche inflamada

Jueves, Abril 26, 2006

(Interior bolsa de dormir)

Mayúsculas y minúsculas. Números y canciones. Alambres y corridas. Letreros y gritos. Calles y caracoles. Serpientes y tatuajes. Valores y economía. Publicaciones y llaveros. Mayúsculas y minúsculas. Números y valores. Calle y serpiente. Números y gritos. Economía y letreros.
Uno sueña afiebrado.

Sueños aireados

Jueves, Abril 26, 2006

(Rincón protegido del viento)

Intercambian posiciones, derecha, izquierda, derecha. La humedad está helada como agujas. Los párpados son formas del atardecer. Los bolsos sirven de almohadas. La puerta de la empresa termina con alambres de púa. -¿La guitarra?- pregunta-. El otro mira, se para y la va a buscar. Fue parte de la puesta fotográfica. Hay olor a río marrón.

Registrando

Miércoles, Abril 26, 2006


Un elemento repetido: la varilla semitransparente. Materia prima de la nave y de un trípode. La salida veloz de la casa descartó elementos triviales como un trípode para cámaras. En el último año de estudio, habían recibido muchos consejos respecto del registro. Cada paso, cada nueva materialización, debía, ser, registrada. Esto produce “ahogo” y falta de “espontaneidad invisible”, términos usados por un profesor en contra del registro constante.
El trípode descartado había sido construido con las mismas varillas con que la nave fue hecha. Una cruz de tres patas, y arriba, rematando la tríada, la cámara encintada. Hay mucho cuidando en los detalles.
Se dispone el encuadre.
Se miden las luces y los reflejos.
Se buscan diferentes planos de imagen.
Obtura la lente sonando en la noche, ahora, más calma. El sonido del viento desapareció, se ha escondido dentro del mismo viento que pega más blando. Y circula junto con la humedad que continúa a la lluvia.

Circulación

Miércoles, Abril 26, 2006


Pasa un perro sin dueño. Un perro que se auto-pasea. Lleva la correa entre sus dientes caninos. Pasa, veloz, por la última esquina antes del río. Ellos lo ven a contraluz.
La electricidad salió de un poste. Hizo brillar la cuadra de sacudidas azules. Las sombras que se producieron fueron alargadas, compactas y cortas. Todo salió de una tapa floja en un palo, más una arriesgada conexión a trescientos ochenta Wats. Implicó guantes de amianto, visor Intrasolar y pechera (precedencia Rusa).
Todas estas cosas salieron del bolso.
Se producen complicaciones con el ensamblaje de las varillas, se está acabando el pegamento. Se resuelve con otra cosa.
La tela verde fue retirada. Pero por falta de presupuesto solo tenemos: carcaza para nave espacial. La propulsión es muy costosa.
Saben que tendrán que dejarla ahí.
Fue un trabajo para no sentir la pérdida de la habilidad.
Se guardan las herramientas.

Conductos

Miércoles, Abril 26, 2006

Tapas de varillas azuladas agrupadas a la derecha. Varillas de color celeste agrupadas en diagonal. Todo sobre la manta verde. El tiempo que les llevan estas situaciones-cosas no se puede medir. Ellos intentan no calcular. A pesar de ellos mentalmente especulan.Cuando trabajan tienen en cuenta: el aire, las lluvias y el amanecer (tiempo restante).
Buscar toma corriente callejero. Hacer café expreso.

Thursday, May 11, 2006

Aire como agua

Se podría decir que uno de ellos empezó a hacer cosas. Mover las herramientas dentro del bolso. Algunas brillan. Al escucharlo el otro baja del árbol, con las cortezas que arrancó, cuidadosamente guardadas en el pantalón. Despliegan una manta color verde de 2m x 2m.

1-Herramientas de vidrio seleccionadas.
2-Varillas encontradas dispuestas.
3-La primera nave fuera de casa.
4-Empiezan a tomar imágenes.

Cuentas de aire transparente

Salen las varillas del bolso, como una especie de pajita transparente en un trago nocturno. El barro quebradizo sobre la base va dejando sus migajas sobre la calle mojada. Fragmentos de tierra que se humedecen con el piso húmedo. La tira del bolso está sobre la calle, uno de ellos está trepado a un árbol. El otro ya no lo mira. Está fijando la vista sobre sus manos. Hay dos líneas rojas en diagonal sobre las palmas. Es un rojo más intenso en el centro de la palma disminuyendo hacia los dedos. Están más blancuzcos. La sangre parece haber abandonado la zona. Tiene las dos palmas iguales pero con las diagonales en direcciones opuestas. Formando, juntas, un triángulo que no se une en la punta. El del árbol mira para el río. Pero después mira para la calle por la cual caminaban. Entrecierra los ojos cuando mira la calle y al volver sobre el río los abre exorbitados. Repite varias veces hasta que se pasa la mano por la cara para secarse. Una fina capa de agua le moja la cara. Es una transpiración pareja, no hay gotas. No hay olor. No hay salinidad. Es el agua del río que sube con el viento. Es el viento que viene desde el sur pelando al río de su primera capa de agua. Es agua acumulada en el viento que viene recorriendo quilómetros. Pero viene en silencio. Estas pequeñísimas gotas de agua arrancada viajan en absoluto silencio. Se pegan en la cara del que está en el árbol cuando mira el río.

Aire azul oscuro

El grisáceo de los cordones corre en dirección al sur a toda velocidad, paralelo al piso poseado que desemboca en el río, donde termina brilloso en la costanera mojada. El agua choca y rebalsa. Golpea constantemente, y la espuma que desprende el golpe se ilumina fosforescente con las luces de los últimos edificios de la ciudad. La guitarra está llena de aire frío que se escapa por las tres ralladuras cerca del puente. Las tres parecen venas ramificadas y resecas. Por ahí se escapa el aire que se calienta con la madera. El aire frío que entra por la boca y se calienta con la madera. El nuevo aire presiona al viejo aire que sale de las gritas como un chillido. Como por un instrumento de viento. Un instrumento que suena igual que el viento. Chilla y no se escucha porque se confunde. Vista de arriba, la calle por la que caminan, se abre y se cierra, cuando los árboles son zamarreados por el viento. El barro en la parte de abajo de los bolsos se consume lento. Va quedando un reborde medio húmedo a los costados. Una línea de barro que se divide en dos. Una es más tirando a tierra la otra más tirando a barro. Hay algunas herramientas que son de un tipo de vidrio. Suenan al golpearse con las de metal. Cuando chocan con las de madera el sonido es más seco, corto y compacto. Ellos no se miran mientras caminan, están los dos casi arrodillados por el viento que viene de frente, desde el sur. Solo piensan en el viento, el peso de los bolsos, las naves espaciales. Uno de ello, con un chasquido y una seña de cabeza, muestra un montón sobre la vereda. Respuesta: la cabeza del otro dice que vaya. Deja sobre el cuerpo del bolso la tira, como si fueran las riendas de una carreta de la que él mismo es el caballo. Se va acercando al montón. Que por la noche y la sombra es negro o azul muy oscuro. Es un montón de una especie de varillas, con un tipo de enganche plástico que no reconoce ¿Serán de repisa? ¿Serán de cajas? Levanta una y la observa de cerca, viendo las terminaciones, chequeando las costuras. Está bien echa - piensa-, puede servir. La levanta mientras se vuelve y se la muestra al otro que lo mira. Haciendo especulaciones de que podrá ser el montón. Al levantarla, la varilla plástica revela su transparencia. La luz de un farol nocturno, la atraviesa. Es celeste azulada.